Cada vez parece que el destino nos lo quiere poner más difícil... No podremos hablar esta mañana, y eso me ha dejado mal. Me cabreó, me deprimió, me hizo sentir más acorralada. Cada vez más pegas... o es que cada vez necesito más y por eso cada contratiempo normal, propio del transcurrir normal de la vida que no compartimos, me parece una vuelta más de tuerca, como si las circunstancias se ensañaran con nosotros? Será posible que esté perdiendo el norte y esté confundiendo lo real con lo que yo quisiera que fuera? Ufffff... mi cabeza es un caos, como tantas veces. Y es que el huracán de lo que por ti siento, en ocasiones me trastorna.... pero intentaré aterrizar(ya sabes que tengo una tendencia difícil de controlar, a despegar los pies del suelo), intentaré repetirme una y mil veces que lo cotidiano nos pone zancadillas, pero que a pesar de ellas tú seguirás ahí para mí, y yo seguiré aquí para ti. Y que los dos mantenemos la esperanza de que en algún momento tu ahí y mi aquí coincidan, aunque sólo sea por unas horas... Eso será suficiente... y eso es lo que le pido al nuevo año. Y tú, qué le pides?